Casa Aduana
Una casa antes
que un hotel.
Siete habitaciones, una terraza, una librería y una alberca frente a la bahía. Un lugar diseñado para sentirse tuyo desde la primera mañana.
01 — La historia
El mar siempre fue
el primer huésped.
Casa Aduana nació como una casa de familia en un pueblo de puerto. De esas donde la puerta queda abierta, el café siempre está listo y el mar forma parte de la conversación.
Cuando la abrimos como hotel boutique, conservamos lo que la hacía una casa: la piedra, la madera, la artesanía mexicana, los libros, la mesa larga. Sumamos siete habitaciones con nombres de embarcaciones y una terraza que pertenece al atardecer.
No hay música de lobby ni guiones uniformes. Hay un equipo que se sabe tu nombre, una cocina que cocina lo que llegó ese día y una bahía que marca el horario.
Conoce las habitaciones02 — Lo que nos define
Tres cosas que
no negociamos.
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Hospitalidad
Personal,
no perfecta.Recordamos cómo tomas tu café y que querías la habitación silenciosa. Gestos pequeños, hechos con cuidado.
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Privacidad
Una casa,
no un lobby.Sin multitudes, sin filas, sin ruido. Siete habitaciones significan siete llaves y la libertad de desaparecer.
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El mar
La bahía
es el plan.Delfines, lanchas, atardeceres, mariscos. Todo lo que recomendamos viene del agua que tenemos enfrente.
03 — La casa
Lo que encontrarás
al llegar.
Todas las áreas comunes son exclusivas para huéspedes. Desayuno, alberca, terraza y librería están incluidos en cada estancia.
04 — Los rincones
Una casa se hace
de pequeños lugares.
05 — Huéspedes
Una casa fuera
de tu casa.
“No puedo imaginar un mejor lugar de vacaciones. Llegué por un viaje de negocios, sin expectativas, y ya no quiero llegar a ningún otro hotel.”
“El lugar tiene la mejor vista del puerto de Topolobampo, es muy privado y las instalaciones están impecables. Se los recomiendo ampliamente.”
“El personal es muy atento, siempre pendiente de nosotros, y los desayunos son exquisitos. Una casa fuera de tu casa.”